Qué ver en Turín en un día (o dos). 20 imprescindibles de la cuna de la independencia italiana.
Algunas ciudades de Italia, como Roma, Florencia o Venecia, tienen una más que merecida fama por su belleza y por su incontable patrimonio histórico y artístico de incalculable valor. Sin embargo, Turín, capital de la región de Piamonte, pegada a la frontera con Francia y al frío abrigo de los Alpes, pasa prácticamente desapercibida para los visitantes. Lo que es una auténtica pena porque es una ciudad maravillosa y hay un sinfín de cosas que ver en Turín en un día (o en dos o tres si queréis recorrerla a fondo).
Además, como os iremos contando a lo largo de este artículo, la capital de la región de Piamonte ha jugado un papel decisivo en la historia del país. Sobre todo en los convulsos siglos XVIII y XIX.
En cualquier caso, para organizar el viaje ideal, DESCUBRE todos los posts que hemos publicado sobre nuestro viaje al Norte de Italia en tren
Pero antes, aquí os dejamos esta guía de imprescindibles para que podáis exprimir al máximo todo lo que ver en Turín en un día.
¿Qué vas a encontrar aquí?
- ✅ 10 datos históricos de Turín que igual no conocéis
- ⛅ ¿Cuál es la mejor época para viajar?
- ✈️ Qué ver en Turín: cómo llegar
- ✨ Qué ver en Turín en un día (o dos)
- ⚓ Otros imprescindibles para completar el viaje
- ☕ Dónde comer en Turín
- ⛺ Qué ver en Turín en un día: alojamiento
- ⭐ Dinero y cómo pagar
- ☝️ Otros consejos para viajar a Turín
✅ 10 datos históricos de Turín que igual no conocéis
1. El primer asentamiento en Turín (Torino, en italiano) fue el de los taurinos, una tribu de celtas-ligures.
2. La primera ciudad se estableció en el siglo I a.C. sobre el campamento romano de Castra Taurinorum. Que posteriormente se renombraría como Augusta Taurinorum, en honor al emperador Augusto.
3. Durante el dominio romano se sucedieron las invasiones y los saqueos. De los bárbaros primero y de bizantinos y lombardos después.
4. Establecida como ducado de Lombardía a principios del siglo VI, en 773 fue conquistada por Carlomagno y convertida en un condado francés.
5. En 1280 los Duques de Saboya se hicieron con la ciudad, que acabaría convirtiéndose en capital del ducado en el siglo XV. Durante los siglos posteriores floreció el arte, la cultura y la arquitectura, dejando un importante legado que aún se conserva.
6. A principios del siglo XVIII, con la entrega de Cerdeña a la Casa Saboya, Turín se convirtió en la capital del Reino de Cerdeña.
7. Desde 1798 los franceses, que apoyaron inicialmente la creación de una independiente República de Piamonte, intentaron dominar la ciudad. Y lo consiguieron hasta la caída del Reino Napoleónico de Italia en 1814, cuando Víctor Manuel I de Saboya la recuperó.
8. A mediados del siglo XIX, personajes como Cavour, Garibaldi y Mazzini impulsaron desde Turín el Risorgimento, el movimiento de unificación que dio lugar a la creación en 1861 del Reino de Italia, con capital en Turín hasta 1865.
9. Turín fue también la cuna del liberalismo y el socialismo italiano de principios del siglo XX, así como de la oposición al fascismo.
10. Tras la Segunda Guerra Mundial vivió un importante desarrollo industrial. Y junto con Milán se convirtió en uno de los motores económicos de Italia.
⛅ ¿Cuál es la mejor época para viajar?
Igual que sucede en prácticamente todo el mundo, hay épocas mejores y épocas peores para poder descubrir cómodamente todo lo que hay que ver en Turín. No obstante, al ser una ciudad con muchísimo menos turismo que el resto del país no suele haber aglomeraciones ni excesivas colas para visitar los lugares de interés. Ni siquiera en temporada alta.
En ese sentido, podríamos decir que se puede viajar en cualquier época del año. Sin embargo, climáticamente hablando, sí que hay diferencias. Y por eso os decimos que hay tres temporadas:
- De noviembre a marzo: serían los meses de temporada baja. Los días son más cortos y grises, pero realmente lo que hace más incómodo viajar en esas fechas es el frío, con temperaturas medias en torno a 3-4º. Así como la lluvia, la ventisca o incluso la nieve. No en vano, estamos hablando del norte de Italia, a pocos kilómetros de los Alpes. Por eso nuestra recomendación es que evitéis esta época, salvo que vuestro propósito de viaje sea de nieve o esquí.
- Abril, principios de mayo y octubre: estos dos meses y medio corresponderían a la temporada media y serían la época en la que os recomendamos viajar. Los días aún no son largos del todo y las temperaturas son bastante suaves, aunque puede haber precipitaciones ligeras, pero a cambio apenas encontraréis gente.
- De finales de mayo a septiembre: es el periodo de la temporada alta. Durante esos meses, con temperaturas en torno a los 20-25º y días más largos, suele haber más gente, pero no es agobiante como en otros lugares. Así que tampoco es mala época para viajar.
✈️ Qué ver en Turín: cómo llegar
Si os estáis planteando descubrir todos lo que hay que ver en Turín tenéis principalmente cuatro formas de llegar:
- En avión: la ciudad cuenta con un aeropuerto situado a poco menos de veinte kilómetros hacia el norte. Desde él se ofrecen conexiones a otras ciudades italianas así como a las principales capitales europeas. De forma regular, con España hay vuelos a Madrid y Barcelona. Aunque en verano aerolíneas como Ryanair también suelen operar desde otros puntos españoles. Después, para ir al centro de la ciudad podéis coger un autobús (7,50€ sólo ida, 11€ ida y vuelta), un tren (3,70€ por trayecto) o reservar vuestro propio traslado privado.
- En tren: es una opción comodísima para llegar a Turín, principalmente desde Roma, Florencia o Milán. Dependiendo del origen y del tipo de tren, los trayectos directos duran entre 1h y 3h30. Y se pueden conseguir billetes a partir de 20€. Además, tanto la estación de Porta Nuova como la de Porta Susa están superbién ubicadas.
- En autobús: la mejor opción para viajeros que lleguen desde otras ciudades italianas con un presupuesto más ajustado. La parada está relativamente cerca de la estación de tren, así que no dejéis de echar un vistazo a las rutas que ofrece FlixBus.
- En coche: aunque el tráfico en Italia pueda parecer caótico (que lo es), Turín es una ciudad algo más tranquila. Por lo que puede ser una buena opción para quienes quieran hacer un road trip por la zona.
✔️ Cómo moverse por Turín
El centro histórico no es excesivamente grande y si, como nosotros, sois andarines, todos los imprescindibles que ver en Turín en un día se pueden recorrer perfectamente a pie. En cualquier caso, si no os alojáis cerca del centro o tenéis más días en la ciudad y queréis explorar puntos más alejados, no os preocupéis, ¡el transporte público cubre las necesidades esenciales!
- Metro: sólo hay 1 línea que recorre los principales lugares turísticos que ver en Turín. Aunque si vuestro alojamiento no está en su trazado, no es demasiado práctico. Además, su horario tampoco es muy amplio.
- Autobuses: son una buena opción para llegar a donde no alcanza el metro, a pesar de que con el tráfico son un sistema lento. Eso sí, hay bastantes líneas y sus horarios son de los más extendidos que veréis.
- Tranvía: no hay tantas líneas, ni pasan con tanta frecuencia, ni tienen un horario tan amplio como los autobuses, pero son otra magnífica opción para moverse por la ciudad.
Los billetes son universales, es decir, el mismo billete sirve para cualquiera de los medios de transporte. Y los tipos de billetes son:
- Billete sencillo (2€). Llamado City100, es válido para todos los viajes realizados durante 100 minutos.
- Billete diario (4,50€). Válido para todos los viajes realizados durante el día de la validación.
- Billete turístico de 2-3 días (9,5/-12,5€). Válido durante 48-72h.
- Bono de 1 semana (21€). Válido durante una semana.
Los billetes sencillos pueden pagarse con tarjeta directamente en el metro. Mientras que en autobuses, tranvías y para los billetes múltiples hay que hacer la compra en estaciones, estancos (tabacchi) o a través de la app ToMove.
✨ Qué ver en Turín en un día (o dos)
Es cierto que el centro de la capital de la región de Piamonte no es muy grande en extensión. Y también es verdad que, si la comparamos con cualquier otra de las principales ciudades italianas, no es ni la mitad de popular. Sin embargo, precisamente gracias a eso es mucho más fácil disfrutar de sus imponentes avenidas, de sus majestuosos palacios y de un sinfín de rincones en los que, literalmente, se ha fraguado la historia reciente de Italia.
El recorrido que os proponemos para descubrir los lugares imprescindibles que ver en Turín puede hacerse perfectamente en una jornada, madrugando un poco y aprovechando cada minuto. Aunque si queréis disfrutarla con calma y visitar algunos de sus museos, necesitaréis dos o tres días.
En cualquier caso, os dejamos nuestro mapa de ruta para que no os perdáis nada.
No obstante, si preferís hacer la primera toma de contacto con un guía, ¡¡no dejéis de reservar vuestra plaza en los tours más populares!!
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1. Torino Porta Nuova
Si, como nosotros, llegáis para visitar Turín en tren u os alojáis cerca de la estación, el primer imprescindible de la ciudad que veréis será la Estación de Torino Porta Nuova. Que lleva ese nombre porque se emplaza donde en el siglo XVII se alzaba la “puerta nueva” de la ciudad.

Fue construida a mitad del siglo XIX y combina a la perfección la funcionalidad y el diseño monumental característico del norte de Italia. Una mezcla perfecta de piedra, mármol y ladrillo con arcadas y paneles acristalados. Además, puede presumir de ser la estación principal de la ciudad y una de las más importantes de Italia en cuanto al volumen de pasajeros que tiene.
2. Vía Roma
Justo frente a la estación se encuentra la Plaza Carlo Felice. Y desde ella parte la Vía Roma, uno de los mayores imprescindibles que ver en Turín. La arteria social y comercial que une la estación con la Piazza Castello, atravesando también la imponente plaza San Carlo de la que hablaremos en breve.

Toda la calle es una sucesión de preciosas fachadas porticadas con columnas de mármol que reflejan el aire regio de la ciudad. Y los edificios que en su día fueron palacios de la corte hoy están ocupados por tiendas de todo tipo. Algunas de ellas de lujo, como las que se encuentran en la Galleria San Federico. Un área comercial que, salvando las distancias y el tamaño, se ideó emulando a la Galleria Vittorio Emanuelle de Milán.

3. Piazza San Carlo
Como comentábamos en el apartado anterior, la Vía Roma atraviesa la impresionante Piazza San Carlo, un espacio que sin duda tenéis que ver en cualquier visita a Turín. Tiene una superficie de casi 13.000 metros cuadrados y desde su construcción ha sido el centro de reunión indiscutible de los turineses. De ahí que se la suela apodar “la sala de estar de Turín”.
Su nombre se debe a que está dedicada a San Carlos Borromeo, aunque quien la preside es la estatua ecuestre de Manuel Filiberto, el duque de Saboya que italianizó su estirpe y a buena parte de todo el Piamonte.

Ambos flancos de la plaza están ocupados por las distintas alas del edificio Solaro del Borgo. En su interior además de administraciones públicas e instituciones hay un montón de cafés centenarios que merece la pena descubrir y en los que en los siglos XIX y XX se tramaron todo tipo de intrigas políticas.
Pero quizás lo que más llama la atención de toda la plaza son las dos iglesias gemelas que se alzan en la cara sur. La de la izquierda (tapada en la foto por una reforma) se construyó en 1619 y está dedicada a San Carlos Borromeo. Mientras que la derecha, que se levantó veinte años después, se consagró a Santa Cristina.

4. Museo Egipcio
A pocos pasos de la Piazza San Carlo no hay que perderse el Museo Egipcio de Turín, ubicado en un palacete barroco construido en el siglo XVII y que alberga en su interior la mayor colección de arte egipcio del mundo, sólo por detrás de la del Museo Egipcio de El Cairo.
Puede visitarse todos los días de 9 a 18:30 (excepto los lunes que cierra a las 14). El precio de la entrada es de 18€ (los mayores de 70 años pagan 15€, los estudiantes mayores de 15 años 3€, hasta 14 sólo 1€ y los menores de 6 años entran gratis).
5. Palacio Carignano (Museo del Risorgimiento)
El siguiente rincón imprescindible que ver en Turín en un día es la Piazza Carignano, una de las principales plazas de la ciudad. Está rodeada de más edificios barrocos, entre ellos el famoso Teatro Carignano; así como de locales comerciales de la talla de la popular Heladería Pepino y del Restaurante Cambio.

Sin embargo, hay un edificio que destaca por encima de los demás: el Palazzo Carignano. Se trata de una construcción, como no barroca, del arquitecto Guarino Guarini (artífice de varios edificios de la ciudad) que forma parte de las Residencias de la Casa Real de Saboya, declaradas Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 1997.

Fue construido por orden del Príncipe de Carignano, Manuel Filiberto de Saboya, para su familia. Aunque en la actualidad aloja el Museo Nacional del Risorgimento, dedicado a la historia de la unificación política de Italia.
Este museo puede visitarse de martes a domingo, de 10 a 18. Y el precio de la entrada es de 10€ (8€ para mayores de 65 años y para estudiantes, dependiendo de su edad, 5€, 4€ o 2,5€).
6. Piazza di Carlo Alberto
Si se atraviesa el patio interior del Palazzo Carignano, que generalmente está abierto, saldréis por su fachada posterior, cuyo diseño es radicalmente opuesto al del resto del palacio. Fue diseñada en 1864 en estilo ecléctico, con piedra blanca y estuco rosa, para encajar mejor con la estética de la recién creada Piazza di Carlo Alberto.
El centro de la plaza lo preside una estatua ecuestre de Carlos Alberto de Saboya, líder del movimiento nacionalista italiano e impulsor de la guerra contra el Imperio Austríaco. Y al otro lado se encuentra la Biblioteca Nacional.

7. Galería Subalpina
Si en la Vía Roma se encuentra la Galería San Federico, la más glamurosa de la ciudad, en la vía Cesare Battisti encontramos la Galleria dell’industria Subalpina, la más encantadora.

Este espacio comercial, que descubrimos por casualidad, nos pareció una auténtica monada. Y sus cafés son el lugar ideal para hacer una pequeña parada en cualquier recorrido por todo lo que hay que ver en Turín en un día.
8. Piazza Castello
Justo detrás de la galería se encuentra otro de los lugares más emblemáticos de la ciudad: la Piazza Castello. Un espacio de más de 40.000 m2 en el que confluyen las cuatro calles más importantes de Turín (Vía Roma, Via Po, Vía Giuseppe Garibaldi y Vía Pietro Micca) y donde se alzan los edificios más relevantes, como el Teatro Regio o la Iglesia de San Lorenzo.

El primero de esos edificios que veréis al llegar desde la Vía Roma es el Palazzo Madama, que pertenece al conjunto de las “Residencias Reales de la Casa Saboya” (Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO) y es uno de los más antiguos de Turín. Tanto es así que dos de sus torres son vestigios de una de las puertas de la muralla romana del siglo I a.C. Aunque la estructura actual es una mezcla casi infinita de estilos y un testigo de sus más de dos mil años de historia.
En cualquier caso, la fachada que más llama la atención es la que da a la propia plaza. Pues se trata de un abrumador diseño barroco en piedra blanca, obra de Filippo Juvara, que nada tiene que ver con el resto de la construcción.

En la actualidad, el edificio aloja el Museo Municipal de Arte Antiguo. Las entradas cuestan 10€ y puede visitarse todos los días de 10 a 18 (excepto los martes que cierra).
Tampoco dejéis de prestar atención a los tres monumentos que hay delante de cada una de sus fachadas. En la cara sur encontramos la estatua ecuestre dedicada a “Los Caballeros de Italia”; en la este otra dedicada a Manuel Filiberto, el duque de Aosta; en la oeste al “Alférez del Ejército Sardo”; y en la norte hay una fuente con un pequeño torito, símbolo de la ciudad.
9. Palazzo Reale
Presidiendo la plaza, como no podía ser de otra manera, se encuentra el Palazzo Reale di Torino. Probablemente el mayor imprescindible que ver en Turín en un día (o en los que sean). Y no sólo porque sea un imponente edificio del siglo XVI, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO como parte de las “Residencias Reales de la Casa Saboya”. Sino también porque entre sus muros han tenido lugar los hechos más importantes de la historia y la política piamontesa.

Es posible visitarlo de Martes a Domingo de 9 a 19. El precio de las entradas es de 15€ (los menores de 18 años entran gratis y los estudiantes hasta 25 años sólo pagan 2€) y se pueden adquirir con antelación en la web oficial.
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También os recomendamos, independientemente de si entráis o no al interior del palacio, que recorráis los Jardines del Parque Real. Se encuentran en la cara norte del edificio principal y el acceso es gratuito y libre.

Es cierto que no son los jardines más espectaculares del mundo, sobre todo si los comparamos con otros como podrían ser los de Versailles, pero son un lugar agradable para desconectar un poco del asfalto.
10. Palacio de la ciudad – Ayuntamiento de Turín
Caminando ahora un poquito hacia el oeste de la ciudad, no se tarda en llegar a la Plaza del Palacio de la Ciudad, donde se encuentra el Palazzo Civico. Una construcción del siglo XVII levantada para reemplazar al ayuntamiento medieval y que aún a día de hoy alberga las oficinas de la Comuna de Turín.

11. Piazza Savoia
No muy lejos de allí se encuentra la Piazza Savoia, otra de las plazas más importantes de la ciudad. Y seguramente la que más veces ha cambiado de nombre: empezó llamándose Piazza Susina, por la proximidad a la puerta del mismo nombre; después se llamó Place de France durante la ocupación francesa, tras la liberación se renombró como Piazza Pesana y finalmente en 1860 adquirió su nombre actual.

No obstante, lo que más llama la atención es el enorme obelisco de granito de Baveno que conmemora la promulgación en 1850 de las Leyes de Siccardi. Este conjunto legislativo, entre otras cosas, abolió el fuero eclesiástico en lo que era el Reino de Cerdeña. Lo que supuso un gran avance social que, incluso, abrió las puertas a un pionero matrimonio civil.
12. Santuario della Consolata
El siguiente rincón imprescindible que ver en Turín en un día es el Santuario della Consolata, dedicado a Nuestra Señora de la Consolación. Tiene rango de Basílica Menor así como de Santuario Mariano, aunque sus orígenes se remontan a antes del siglo V, cuando se empezó a construir como una de las primeras capillas de la ciudad.
En cualquier caso, el templo actual, que es considerado una de las obras maestras del barroco piamontés, es realmente la suma de las infinitas ampliaciones y remodelaciones que ha ido sufriendo a lo largo de los años. La última de ellas del siglo XVIII, llevada a cabo por Guarino Guarini quien, junto con Filippo Juvara, es el responsable de buena parte de las joyas arquitectónicas de la ciudad.

13. Porta Palatina
Supongo que ya os habréis dado cuenta de que prácticamente todos los lugares que ver en Turín de los que os estamos hablando son construcciones relativamente modernas. La mayoría de ellas obras barrocas del periodo de máximo esplendor de la ciudad: los siglos posteriores a que Turín se convirtiera en la capital del Ducado de Saboya.
Sin embargo, hay un rincón que no os podéis perder y que se remonta al periodo romano: la Puerta Palatina. En su día fue la entrada norte de la ciudad, la conexión con el camino a Mediolanum (Milán) y a Ticinum (Pavia), pero ahora forma parte de un pequeño parque arqueológico donde también hay algunos restos de la muralla y del teatro (trasladados hasta aquí para su exhibición).

Igualmente veréis dos estatuas, de César Augusto y de Julio César, pero ninguna de ellas es original. Ambas se construyeron en 1934 durante la dictadura de Mussolini para ensalzar sus figuras y emular a las originales que se cree que antaño se alzaban junto a la puerta.
14. Catedral de San Juan Bautista
A escasos pasos de la Puerta Palatina se encuentra la Piazza de San Giovanni, donde se encuentra la Catedral de San Juan Bautista, también conocida como el Duomo de Torino.

Fue construida a finales del siglo XV y es la única iglesia de estilo renacentista de toda la ciudad. Así que ya sólo por eso es especial, pero es que además es famosa porque en su interior se custodia el Santo Sudario, la Sábana Santa en la que habrían envuelto a Jesucristo tras la crucifixión y que, según dicen, quedó marcada con la silueta de su rostro.
La reliquia está guardada en la Capilla Real que, junto con la cúpula, es una obra de Guarino Guarini. Ambas zonas del templo se construyeron con posterioridad a la edificación principal, precisamente para conservar lo mejor posible ese tesoro que los Saboya trajeron a Torino.
De todos modos, debéis tener en cuenta que no está expuesta al público. De hecho, tan sólo se muestra en ocasiones muy especiales, generalmente coincidentes con alguna visita del Papa a la ciudad. Y, aún así, la mayoría de veces la que se expone es una réplica.
15. Mole Antonelliana
El siguiente lugar imprescindible que ver en Turín en un día es la Mole Antonelliana. Para muchos, el mayor símbolo de la ciudad: una estructura de estilos neoclásico y ecléctico del siglo XIX diseñada originalmente para ser una sinagoga por Alessandro Antonelli, de ahí el nombre. Sin embargo, fue rápidamente adquirida por el gobierno local como signo de la unidad nacional.
Por aquel entonces, con sus casi 168 metros de altura, se consagró como el edificio más alto de Europa y durante bastante tiempo lo fue. De hecho, hasta 2011 se mantuvo como la construcción más alta de la ciudad.

En 1961, durante las fiestas del centenario de la Unificación Italiana, se inauguró un ascensor panorámico. El trayecto dura aproximadamente 59 segundos y sube hasta unos 85 metros, dejando unas vistas increíbles de la ciudad con los Alpes al fondo. Además, desde el año 2000 en el interior de la mole también se encuentra la sede del Museo Nacional del Cine de Turín, por lo que se pueden visitar las dos cosas juntas.
Abren todos los días, excepto los martes, de 9 a 19. Y los precios de las entradas son los siguientes:
| Museo | Ascensor | Museo + Ascensor | |
| Adultos | 15€ | 9€ | 20€ |
| Estudiantes (6-26 años) | 13€ | 7€ | 17€ |
| Menores de 5 y discapacitados | GRATIS | GRATIS | GRATIS |
Tened en cuenta que el ascensor es la atracción más demandada de la ciudad, así que en este caso, si viajáis en temporada alta, sí que os recomendamos comprar vuestros tickets online por adelantado.
16. Via Po y Piazza Vittorio Veneto
El recorrido que os proponemos por la capital del Piamonte continúa siguiendo la Vía Po, una de las calles más bonitas de la ciudad gracias a su sucesión de edificios porticados en los que encontraréis infinidad de tiendas y puestos de libros y discos de segunda mano.
Esta avenida, en la que se encuentra la sede original de la Universidad de Turín, comunica la Piazza Castello (de la que ya hemos hablado) con la Piazza Vittorio Veneto, a orillas del río Po. Esta última era antiguamente la plaza de armas, pero, después de la derrota de Napoleón y como consecuencia de la demolición de las murallas por el crecimiento de la ciudad, se remodeló para el uso y disfrute de los ciudadanos. Convirtiéndose también en el lugar habitual de los desfiles del primero de mayo.

17. Iglesia Gran Madre de Dios
Desde la plaza, no dejéis de cruzar el río por el puente de Vitorio Emanuelle. Justo al otro lado se encuentra la Iglesia de la Madre de Dios, un templo neoclásico inspirado en el panteón de París que se construyó para festejar el regreso al Piamonte en 1814 de Víctor Manuel I y de la dinastía de los Saboya.

18. Mirador Monte de los Capuchinos
Después de ver la iglesia, os aconsejamos coger bien de aire porque el lugar más especial que ver en Turín en un día (o en los que sean) está en lo alto de una colina a la que deberéis subir por una empinada cuesta. Pero os aseguramos que las increíbles vistas desde el Mirador del Monte de los Capuchinos merecen muchísimo la pena.
Si no nos creéis, ¡juzgad por vosotros mismos!

Para nosotros éstas son sin duda alguna las mejores vistas de Turín. Porque, pese a que desde la Mole Antonelliana también hay una panorámica de escándalo con los Alpes al fondo, desde aquí se ve además la propia Mole Antonelliana.
19. Parco del Valentino
Si aún tenéis tiempo y ganas de seguir paseando o simplemente preferís descansar un ratito alejados del bullicio de coches y asfalto, el Parco del Valentino es el lugar ideal.
Este parque, que se encuentra a orillas del río y cuenta con más de 420.000m2, es el pulmón verde de Turín. Y, según nos contaron, ya existía desde tiempos de los romanos, aunque durante muchos años fueron unos jardines privados propiedad de los Saboya.

En la actualidad cuenta con un Jardín Botánico público y también es posible visitar el Castillo del Valentino, la antigua residencia de la dinastía Saboya. Además de que también es un espacio fundamental para la práctica deportiva al aire libre en la ciudad. De hecho, veréis un montón de clubes de piragüismo y de chavales entrenando en el río, corredores y ciclistas a toda velocidad por sus senderos, y grupos de amigos practicando otros deportes en las canchas que hay en su zona norte.
Pero para nosotros no hay mejor plan que acabar el día aqui, sentándose en alguno de sus infinitos kioskos a tomar un apperol bien fresquito y disfrutar simplemente de un breve momento de paz después de recorrer todo lo que hay que ver en Turín.
20. Borgo Medievale
¡Una última cosa antes de acabar!
Dentro del parque, además de varios monumentos y fuentes ornamentales, hay otro rincón que merece su propio apartado: el Borgo Medievale. Este espacio, situado justo en el límite sur del Valentino, fue construido con motivo de la Exposición General Italiana de 1884. Y su diseño replica distintos tipos de castillos, fortificaciones y rocche típicos del Piamonte y el Val d’Aosta. Así que es una visita interesante para quienes aún se mantengan en pie y quieran descubrir algo de la historia medieval de la zona.

⚠️ Torino Piemonte Card y Royal Pass, ¿merecen la pena?
Antes de terminar, tenemos que contaros que para descubrir todo lo que hay que ver en Turín en un día (o en varios) existen algunos pases turísticos. Concretamente dos:
- Torino+Piemonte Pass. Está disponible para 1, 2, 3 o 5 días e incluye acceso gratuito a un montón de lugares de Turín y del Piamonte. Igualmente ofrece descuentos en otros lugares (podéis consultarlos todos aquí) y en el transporte público de la ciudad. Los precios son de 29€, 39€, 45€ y 50€ en función de la duración y podéis comprarlos desde este enlance.
- Royal Pass Turín y Piamonte. Tiene una validez de 4 días y en este caso las visitas incluidas son dieciséis residencias de la Casa Real de Saboya en Turín y el resto del Piamonte pertenecientes al conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, además de descuentos en otras atracciones. Su precio es de 30€ y podéis adquirirlo en desde aquí.
Ambas tarjetas se activan al utilizarlas por primera vez y están vigentes durante el periodo escogido.

Si merecen la pena o no dependerá mucho de qué lugares queráis visitar. Pero, a priori, os diríamos que para descubrir estos veinte lugares que ver en Turín en un único día no merece la pena. Ahora bien, si vais a pasar varios días en la ciudad, entrando a sus museos, o pensáis recorrer sus alrededores, entonces sí pueden merecer la pena.
⚓ Otros imprescindibles para completar el viaje
Ahora que ya sabéis cuáles son los imprescindibles que ver en Turín en un día, si preferís que un guía experto os acompañe y os desvele todos los rincones del epicentro de la historia moderna de Italia; o tenéis más días en la ciudad y queréis completar vuestro viaje con algunas excursiones, no os perdáis todas las actividades y visitas en español que ofrece Civitatis 🙂.
Y como nunca se sabe lo que puede pasar, lo mejor es viajar asegurado. Pero, aunque se lleve la Tarjeta Sanitaria Europea, para moverse por España y por Europa con total tranquilidad, no hay ningún seguro como IATI Escapadas. Porque no todo es tener que ir al médico. También tendrás cubierto cualquier roadtrip (incluso en camper o caravana), seguro para tu mascota, deportes de aventura y cobertura COVID, entre otros. Además, por ser nuestro lector, puedes contratarlo desde aquí con un 5% de descuento.
☕ Dónde comer en Turín
Aunque escribimos un artículo completo sobre la gastronomía de Piamonte, no podíamos terminar esta guía sobre qué ver en Turín en un día sin haceros algunas recomendaciones:
- Savurè. Si la hora de la comida os pilla por el centro de Turín no dejéis de acercaros a este local de pasta fresca casera (¡podéis verles haciéndola en el interior!). El sistema es tan sencillo como elegir el tipo de pasta y la salsa que queréis, ¡listo! Además, es el lugar ideal para probar los agnolotti o los tajarin con salchicha cruda de Bra, dos especialidades locales. Y el precio es increíblemente bueno.

- Urbani. Es un restaurante precioso, ubicado en una de las zonas más de moda de la ciudad. No es barato, pero su carta es una cuidada selección de especialidades piamontesas. Y eso sí, es imprescindible reservar porque suele estar lleno.
- Trattoria alle Volte. Muy cerca de la estación Torino Porta Nuova, esta trattoria es un local de los de toda la vida. E igualmente es el lugar ideal para probar especialidades locales con un buen vino. También recomendamos reservar.
- Caffé al Bicerin. Este café se remonta a 1763 y fue donde se inventó el bicerín. Un café con chocolate y nata que se ha convertido en un emblema de la ciudad.

⛺ Qué ver en Turín en un día: alojamiento
Puede que leáis algunas cosas negativas sobre los alrededores de la estación de Turín. Y sí, es cierto. Las calles que rodean la estación de Porta Nuova son, como en casi todas las ciudades, un poco rarunas. Más aún por la noche. Sin embargo, todo lo que queda hacia el este, en dirección al río Po (el área donde estaba nuestro hotel), pese a ese aspecto sospechoso, es una de las zonas más de moda de la ciudad, repleta de restaurantes con encanto y galerías de arte. Además, encontraréis que es una de las zonas con mejor relación calidad-precio. Y nuestro hotel es una auténtica monada.
Hablamos del Hotel Urbani. De los pocos alojamientos en los que hemos estado donde prácticamente todo nos pareció maravilloso. La habitación era una monada, con todo nuevecito y limpio. La terracita que teníamos hacía la corrala era una delicia. Nos dejaron una camita y comedero-bebedero para nuestros perros. Aunque llegamos temprano nos permitieron entrar a la habitación porque ya estaba lista. Y además está a un paso de la estación, ideal si llegáis u os vais en tren, e igualmente podéis ir andando al centro en 5-10 minutos. Por no hablar de que la relación calidad-precio es muy buena.

Así que ya veis, nuestra recomendación es que no os dejéis llevar por las apariencias ni por comentarios maliciosos…
⭐ Dinero y cómo pagar
No sé a vosotros, pero a mí me encanta viajar a lugares en los que no hay que preocuparse por el cambio de divisas. Así que, para los europeos, es todo un gustazo visitar Turín y no tener que estar todo el día haciendo cálculos ni estudiando los billetes y monedas que tienes en la cartera.
Solucionado ese aspecto, también quedaría resuelto el asunto de las comisiones por el pago con tarjeta… Al no haber cambio de moneda, el banco no nos quitará ese pellizquito que suele llevarse con cada transacción. Aunque, ¡ojo! siempre es necesario y útil contar con algo de efectivo y puede que necesitéis sacar de un cajero. Y para eso os recomendamos haceros con una Tarjeta Revolut, la mejor para viajar y ahorrar. Porque por las condiciones que aplica, especialmente en lo que se refiere a retiradas de efectivo en el extranjero, es muy ventajosa para moverse con ella por el mundo.

✏️ Podéis leer aquí el post que escribimos con todo lo que tenéis que saber de Revolut✏️
☝️ Otros consejos para viajar a Turín
Y antes de acabar, si queréis sacarle todo el partido posible a los imprescindibles que ver en Turín en un día, no dejéis de leer estos 10 consejos para viajar a una de las ciudades más desconocidas de Italia y no cagarla:
- Buscad vuestros vuelos, trenes o coche de alquiler, así como vuestro alojamiento ideal, con el mayor tiempo posible. Lo bueno, bonito y barato suele volar.
- Las distancias no son demasiado grandes, por eso os recomendamos andar todo lo que podáis. Es lo más cómodo y ahorraréis dinero.
- Si para los trayectos más largos utilizáis transporte público, no dejéis de validar el billete.
- Planificad la ruta. Aunque no suele haber aglomeraciones, os recomendamos sacar las entradas de los sitios que queráis visitar con antelación.
- Reservad los mejores free tours y excursiones y no os quedéis sin vuestra plaza.
- Tened en cuenta que los horarios comerciales en Turín se parecen más a los del norte de Europa que a los del sur. Y por norma general muchas tiendas y atracciones cierran sobre las 18.
- Turín es una ciudad segura. Tan sólo hay que tomar las precauciones básicas que tomaríais en cualquier lugar del mundo, sobre todo en relación a los carteristas.
- No dejéis de probar todas las exquisiteces que comer en la zona acompañadas de un buen vino italiano o de un martini.
- Echad siempre una chaquetilla y un paraguas en vuestro equipaje, da igual la época del año, el clima turinés puede cambiar en un segundo.
- Turín puede que no sea la ciudad más popular de Italia, pero no se puede negar su encanto, así que, ¡disfrutadla!
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Y hasta aquí todo lo que os podemos contar sobre qué ver en Turín en un día, una ciudad que de primeras no nos atraía en exceso. Pero descubrimos que es, literalmente, una joya oculta en el Piamonte y el norte de Italia.
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Esperamos que esta guía para recorrer todo lo que hay que ver en Turín en un día os haya resultado útil. Si tenéis cualquier duda o pregunta, os animo a dejar un comentario o escribirnos por email. ¡Hasta muy pronto viajerxs!
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