Un día en Bucarest: 10 lugares para descubrir la ciudad.

un día en Bucarest

Cuando aterrizamos en Bucarest el primer día de este road trip de una semana por Rumanía, apenas tuvimos una hora de luz. Por lo que decidimos dejar la visita de la capital para el final del viaje. Así podríamos pasar un día en Bucarest con total tranquilidad. Y descubrir que no es para nada como muchos habíamos imaginado.

Es cierto que antes de llegar habíamos oído que era una ciudad decadente. Que no era nada bonita. E incluso que era fea. Pero nada más lejos de la realidad. En un día en Bucarest conocimos una ciudad bien distinta. Una ciudad moderna y llena de vida. Con muchos edificios del siglo XIX inspirados en la arquitectura de París. Y con faraónicas construcciones de la era Ceauşescu. Sin olvidarnos de sus curiosas iglesias ortodoxas.

En definitiva, nos encontramos una ciudad desconocida e injustamente tratada por la idea global que tenemos de ella. Y que, sin duda, merece la pena recorrerla con calma y dedicarle varios días. Pero, como no podía ser así, nos tuvimos que conformar con visitar estos 10 lugares que nadie debería perderse en un día en Bucarest.

Bucarest a través de la historia

Aunque hay una leyenda que cuenta que Bucarest fue fundada por un pastor llamado Bucur. Y cuyo nombre significaba “feliz”. Se cree que su verdadero origen está en una capilla a orillas del río construida en 1459, cuando Vlad Tepeş (Drácula) era príncipe de Valaquia. Desde ese momento, los voivodas empezaron a pasar allí el invierno.

Pero, verdaderamente, la importancia de Bucarest no llegó hasta el siglo XIX. Cuando, en 1862, fue nombrada capital de los recién unificados reinos de Valaquia y Moldavia. Con la llegada al poder de Carol I, en 1881, se emprendieron numerosos trabajos de modernización inspirados en París. Esta tendencia afrancesada creció más aún en el periodo de entreguerras. Llegando a ser el francés el idioma usado por la burguesía local. Y haciendo que la ciudad se forjara el sobrenombre del “París de los Balcanes”.

Bucarest, 1928 (Nicolae Ionescu)

Pasada la II Guerra Mundial, los daños en Bucarest eran considerables. Pero el nuevo régimen comunista se centró en la construcción de fábricas en el extrarradio. Así como en el levantamiento de bloques de viviendas para los obreros. Todo ello, claro, al más puro estilo soviético. Y realmente no fue hasta los años 80 cuando, después de un grave terremoto que tuvo lugar en 1977, Ceauşescu decidió empezar a reconstruir el casco histórico. Aunque en numerosas zonas se limitaron a reemplazar las edificaciones originales por construcciones nuevas.

Paralelamente, el gobierno de Ceauşescu, también comenzó a construir una serie de edificios (en la zona que ahora es la Plaza Unirii) que buscaban simbolizar la grandeza y el poder del gobierno. Aunque, con la caída del régimen en 1989, gran parte de estas obras se paralizaron. Y la falta de medios ha hecho que muchas de ellas no se hayan podido terminar.

Construcción del Bulevard Unirii, 1986 (Scott Edelman)

Qué ver en un día en Bucarest

Con la historia que ha tenido la ciudad, su centro histórico es una mezcla de estilos abrumadora. Donde se mezclan las corrientes afrancesada, soviética y modernista por todas partes. Así que hay una infinidad de cosas que se pueden ver en un día en Bucarest. Pero como verlo todo es imposible, aquí os dejo un mapa con 10 que son verdaderamente imprescindibles.

1. Palacio del Parlamento

Nuestra primera parada en esta ruta de un día en Bucarest es en el edificio más representativo del periodo soviético y de la época en la que Ceauşescu estuvo al mando de Rumanía. Además, sus dimensiones y la historia de su construcción ilustran perfectamente el delirio megalómano en el que el presidente se sumió en sus últimos años.

un día en Bucarest

El edificio, conocido originalmente como Casa del Pueblo, tiene, nada más y nada menos, que una superficie construida de 365.000 m2. Lo que se traduce en más de 270 metros de largo y 109 de alto (25 de ellos bajo tierra). Y fue construido en tan sólo 5 años.  Eso sí, para ello trabajaron más de 20.000 obreros, 1.500 arquitectos y 1.000 ingenieros durante las 24 horas del día.

Además, fue necesario derribar en la zona cerca de 7.000 viviendas, doce iglesias, tres monasterios y dos sinagogas. Y cuenta la leyenda negra que se agotó todo el mármol de las lápidas de los cementerios…

2. La Plaza y el Boulevard Unirii

Justo enfrente del Palacio del Parlamento se encuentra la Piaţa Unirii. Y partiendo de ella se extiende el boulevard del mismo nombre. Que, junto con la Casa del Pueblo, fueron el epicentro de las faraónicas construcciones de la era Ceauşescu.

El boulevard, con sus más de 3km de longitud, se construyó, en cierta medida, a modo de Campos Elíseos a la manera soviética. Pero lo que más destaca son las fuentes que se sitúan en la mediana del tráfico. Que además algunas noches se iluminan creando un espectáculo de luz y sonido.

Francisco Anzola (CC BY-SA 2.0)

3. Curtea Veche

Continuamos este recorrido de un día en Bucarest, ahora sí, en el centro histórico de la ciudad. Allí, nuestra primera parada sería en la Corte Vieja. Un complejo de edificios de origen medieval que fue utilizado por los príncipes de Valaquia como residencia. Incluyendo a Vlad III. Más conocido como Vlad el Empalador o Drácula. Y que contaba con un edificio que era la sede del primer tribunal de la ciudad.

En el complejo también se encontraba una iglesia. La más antigua de Bucarest. Conocida como la Iglesia del Antiguo Tribunal (o Iglesia de San Antonio). Y que era el lugar en el que se coronaban los príncipes de Valaquia.

4. Iglesia de Stavropoleos

No muy lejos de allí se encuentra esta otra iglesia. Probablemente la más curiosa y bonita de la ciudad. Ya que es ortodoxa, sí, pero de estilo griego.

un día en Bucarest

Fue construida en el siglo XVIII por un monje heleno. Y de ahí su estilo y su nombre. Aunque lo que más destaca de la Iglesia de Stavropoleos es su claustro. Que fue añadido a finales del siglo XIX

5. Palacio CEC (Caja de ahorros de Rumanía)

Muy cerquita de la Iglesia Stavropoleos, e inspirado en el Petit Palais de París, está el edificio de la Caja de Ahorros de Rumanía. Que es una auténtica maravilla con sus cinco cúpulas acristaladas. Y que no tiene nada que envidiarle a otros importantes edificios europeos.

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Su verdadero nombre es Casa de Depuneri, Consemnațiuni și Economie, conocida popularmente como C.E.C. Y, aunque ya no está abierta para los clientes del banco, sigue siendo el edificio emblemático de la compañía.

6. Pasaje Macca-Vilacrosse

Nuestra siguiente parada de este recorrido de un día en Bucarest fue en uno de los lugares más encantadores de la ciudad: el pasaje Macca-Vilacrosse. Que fue diseñado por el arquitecto catalán Xavier Vilacrosse, junto con Mihalache Macca, para ser el principal centro comercial de la ciudad.

Durante la era comunista se le llamaba el Pasaje de las Joyerías. Y en la actualidad la mayoría de tiendas han dejado paso a los cafés y restaurantes.

7. Plaza de la Universidad

Para continuar disfrutando un día en Bucarest, seguimos hacia el norte. Saliéndonos un poco de lo que sería estrictamente el casco histórico. Y así fue como llegamos hasta la Plaza de la Universidad.

Originariamente, era el lugar en el que se encontraban las huertas de un monasterio cercano. Pero, en 1708, se creo allí la Academia Principesca, un importante centro de estudios. Cien años después el monasterio empezó a albergar la primera escuela superior con clases en rumano. Y finalmente, en 1864, se fundó la Universidad de Bucarest. Aunque el edificio que vemos hoy no se construyó hasta 1869. Después de la celebración de un concurso al que se presentaron principalmente constructores austriacos.

un día en bucarest

Por otro lado, en la plaza pueden verse numerosas placas conmemorativas en recuerdo de los estudiantes asesinados o represaliados por enfrentarse al régimen de Ceauşescu.

8. Plaza de la Revolución

Casi al final de esta ruta para disfrutar un día en Bucarest, llegamos a una de las paradas más emblemáticas de la ciudad: la Plaza de la Revolución. Otra de las “grandiosas” construcciones de la era Ceauşescu. Y cuyo nombre se debe a la revolución que se concentró allí mismo y acabó con el régimen comunista en el país.

No hay que perderse el Edificio del Senado. Que originalmente fue la sede del Comité Central del Partido Comunista. Donde Nicolae Ceauşescu salía al balcón para dar sus discursos y desde donde huyó en helicóptero el 22 de diciembre de 1989.

Y justo delante, el Monumento del Renacimiento: un enorme obelisco blanco que atraviesa una corona en forma de cesta de la que se derrama sangre. Este memorial fue construido en recuerdo de todos los que murieron durante la Revolución del 89. Y simboliza la victoria del pueblo rumano sobre la dictadura y su renacimiento después de ella.

También en la plaza se encuentra la Biblioteca Central Universitaria. Un precioso edificio neoclásico de estilo francés construido en el siglo XIX. Que podríamos decir que ha llegado hasta nuestros días de milagro. Ya que, durante la revolución, la policía lanzó bombas incendiarias en su interior para desalojar a los estudiantes. Afortunadamente el edificio resistió; pero numerosos libros se perdieron quemados…

9. Museo Nacional de Arte (Antiguo Palacio Real)

Como casi todos los edificios en Bucarest, no es precisamente muy antiguo. Fue construido a principios del siglo XIX y se convirtió en la residencia oficial de los príncipes de Rumanía. Con la llegada de la monarquía al país, se transformó en el Palacio Real. Y, cuando se instauró el comunismo, fue incautado y reconvertido en museo. Tras la revolución, en la que se vio seriamente dañado, estuvo una década cerrado. Para finalmente reabrir al público completamente restaurado en el año 2000.

un día en Bucarest

En su colección destacan, además de numerosas obras de arte rumano, pinturas europeas firmadas por autores como van Eyck, Rubens o el Greco.

10. Ateneo Rumano

Nuestra visita de un día en Bucarest terminó en el antiguo Ateneo Rumano. Otro de los edificios más bonitos de la ciudad. Fue construido a finales del siglo XIX, también por un arquitecto francés. Y actualmente es la sede de la filarmónica nacional.

Para aquellos que tengan más de un día en Bucarest…

Como ya os he dicho, Bucarest nos sorprendió gratamente. Es una ciudad que tiene grandes avenidas por las que pasear y un sinfín de lugares que visitar. Así que, para aquellos que dispongan de más de un día en Bucarest, aquí os dejo unas poquitas cosas que nosotros vimos de pasada, pero a las que merece la pena acercarse:

  • Calea Victorei: aunque ya se haya pasado por esta calle, y por algunos lugares emblemáticos que hay en ella (como la Caja de Ahorros de Rumanía o la Plaza de la Revolución), merece la pena recorrerla alejándose más aún del centro. Ya que sigue habiendo muchas cosas que ver. Como el Casino de Bucarest o el Museo Nacional George Enescu.
  • Şoseaua Kiseleff: esta avenida, prolongación de la Calea Victoriei, también puede presumir de tener algunas de las mejores construcciones de Bucarest. La mayoría de ellas, reconvertidas ahora en embajadas y museos. Como el de Geología, el de Historia Natural o el de la Vida Rural.

  • Parque de Herăstrau: también en la avenida Şoseaua Kiseleff, es el principal parque de la ciudad.
  • Arco del Triunfo: Se encuentra junto al Parque de Herăstrau, en la intersección de tres grandes bulevares. Y, como muchas otras construcciones de la ciudad, también está inspirado en su homólogo parisino.

**BONUS: 2 restaurantes imprescindibles para un día en Bucarest**

Aunque en este otro post os cuento qué comer en Rumanía, aquí no podía dejar de hacer una mención gastronómica sobre la capital. Así que, no os perdáis estos 2 lugares en los que merece la pena (y mucho) comer en Bucarest. No sólo porque son emblemáticos y cargados de historia. Sino también porque, ¡se come de lujo!

1. Hanul Manuc

El primero de ellos es esta antigua posada, construida en 1808 en uno de los edificios del antiguo tribunal. Originalmente, era el lugar donde se alojaban los comerciantes que llegaban a la ciudad. Pero en la actualidad alberga un enorme restaurante (el más antiguo de Bucarest) donde se pueden probar especialidades locales. Y que por la noche cuenta con espectáculos de folclore regional.

Si el tiempo lo permite, no dudéis en comer o cenar en su inmensa terraza.

2. Caru cu bere

Este otro es quizás más conocido (aunque a mí me gusto un poco menos). Y su nombre significa literalmente «carro con cerveza». Ya que nació en 1879 como una simple cervecería en otro local de la ciudad. Pero tardó muy poco en mudarse a su ubicación actual (junto a la iglesia Stavropoleos) y abrir sus puertas como casa de comidas.

Hoy en día es toda una institución en Bucarest, que hace las delicias de locales y turistas. Y es que, además de su suculenta carta y su música en directo, la decoración tradicional, que evoca los tiempos en los que la ciudad era «la Pequeña París», hace que sea un lugar perfecto para comer o cenar.

 

Y con el estómago a rebosar después de haber cenado en Hanul Manuc (y comido bastante tarde a mediodía en Caru cu Bere), dimos por concluida nuestra visita de la ciudad. Aunque, como ya os dije, nos hubiera gustado quedarnos más…

Así que, hasta aquí llegan estas recomendaciones para pasar un día en Bucarest y conocer la ciudad lo mejor posible.

¿Os la imaginábais así?

¡Yo no! Y me sorprendió muchísimo😊😊

 

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