La Estatua de la Libertad y la Isla de Ellis, ¿merece la pena la visita?

cuánto cuesta viajar a Nueva York una semana

La Estatua de la Libertad es, sin duda, uno de los monumentos más famosos de Nueva York. Se encuentra en la Isla de la Libertad, al sur de Manhattan, junto a la desembocadura del río Hudson. La visita se hace conjunta con la visita a la Isla de Ellis, antigua puerta de entrada a los Estados unidos para millones de inmigrantes.

Un poco de historia

La Estatua de la Libertad fue un regalo que Francia hizo, en 1876, a Estados Unidos. Representa “la libertad iluminando al mundo” y conmemora el centenario de la Declaración de Independencia. Su diseño está inspirado en dos maravillas del mundo: el coloso de Rodas y el Faro de Alejandría. Tras años de dificultades y retrasos, su construcción terminó en Francia en 1884 y fue trasladada por piezas en barco hasta Nueva York.  Finalmente se inauguró en 1886.

La Isla de Ellis, por su parte, fue, entre 1892 y 1954, la puerta de entrada a los Estados Unidos para más de 12 millones de inmigrantes procedentes de todo el mundo. La isla contaba con un pabellón principal, donde se realizaban todos los trámites y controles (legales y médicos), un hospital para los enfermos y un pabellón de aislamiento para enfermedades infecciosas.

La visita

Puesto que son dos islas, sólo se puede acceder en ferry. Y la única compañía que opera el servicio es State Cruises. Los ferrys salen cada media hora desde el Battery Park, en Manhattan; o desde el Liberty State Park, en New Jersey.

La entrada para acceder a las dos islas cuesta 18,5$ y se puede comprar en este enlace. Incluido en ese precio se puede reservar la subida al pedestal de la estatua, pero hay que hacerlo con antelación ya que son plazas limitadas. También puede reservarse el ascenso a la corona, en cuyo caso pagaremos 21,5$ y está más limitado todavía.

¡Ojo al dato! La hora impresa en la entrada indica a qué hora podemos acceder al control de seguridad, no al ferry. Éstos van zarpando según se van llenando.

La Estatua de la Libertad

Saliendo desde Manhattan, la primera parada del ferry es la Isla de la Libertad. El trayecto dura unos 15-20 minutos. Y lo mejor es subir a la cubierta, así, a la vez que vamos viendo alejarse  Manhattan, vamos viendo acercarse a Miss Liberty.

la estatua de la libertad - ferry la estatua de la libertad - ferry la estatua de la libertad - ferry

Una vez en tierra, para subir al pedestal hay que dejar los bolsos en unas taquillas y volver a pasar otro control de seguridad. La primera parada es un museo sobre la historia de la Estatua de la Libertad.

Después de echarle un ojo, se llega hasta la terraza del pedestal. Las vistas de Manhattan son estupendas. Aunque, en este caso, la altura no es un grado: se ve prácticamente igual que desde el ferry.

Tras bajar del pedestal, se puede rodear toda la estatua y contemplarla desde abajo. Para mí, una de las vistas más impresionantes.

la estatua de la libertad la estatua de la libertad la estatua de la libertad la estatua de la libertad

La Isla de Ellis

Volvemos a coger el ferry y en 10-15 minutos desembarcamos en la Isla de Ellis. Comenzamos la visita por la planta baja del pabellón principal, que es el único que puede visitarse. Allí encontramos un exhaustivo museo sobre la inmigración en los Estados Unidos. Desde la llegada y el establecimiento de los primeros europeos, hasta prácticamente nuestros días.

Ya en las plantas superiores, el museo se centra en cómo funcionaba la Isla de Ellis durante sus años de más actividad. Explican cómo era la llegada de los inmigrantes, qué inspecciones se les realizaba, cuáles eran los motivos de deportación, etcétera. También hay testimonios reales y objetos personales que los recién llegados llevaban consigo, junto con la ilusión de una vida mejor.

la estatua de la libertad - isla de ellis la estatua de la libertad - isla de ellis

Entonces, ¿merece la pena la visita a la Estatua de la Libertad y la Isla de Ellis?

La visita, desde que se accede al ferry hasta que se vuelve a pisar tierra firme, lleva alrededor de 4 horas. Eso sin leer a fondo todos los carteles del museo, ni escuchar entera la audioguía de la Isla de Ellis.

Además, las vistas de la Estatua de la Libertad y de Manhattan desde la bahía se pueden contemplar cogiendo el ferry gratuito de Staten Island. Que sale desde la Whitehall Terminal (Manhattan) cada 15-30 minutos. El trayecto dura 25 minutos y, repito, es GRATIS.

Por todo esto, yo diría que, para aquellos con poco tiempo o justos de presupuesto, es una visita prescindible. Ahora ya, si quieres ver a Miss Liberty de cerca o descubrir la historia de Ellis Island, ¡la visita es para ti!

Consejo: si vais a hacer la visita, llevaos la comida de casa o comprad algún sándwich o similar antes de ir. La comida que venden en las cafeterías de allí es cara y no muy buena…

Los que habéis estado en la Estatua de la Libertad y la Isla de Ellis, ¿qué os pareció la visita?

 

..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.