Un día en Brujas: 10 lugares que no te puedes perder

un día en Brujas

La ciudad de Brujas, capital de la región belga de Flandes Occidental, cuenta con uno de los cascos históticos más bonitos de Europa. Conocida como “La Venecia del Norte”, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. Además, tan sólo 90 kilómetros la separan de Bruselas y, por ello, pasar un día en Brujas es un plan ideal si visitáis la capital de Bélgica.

Brujas, el nombre de esta preciosa ciudad, no se debe en absoluto a que habitasen por la zona muchas señoras con verrugas, sombreros de copa, gatos negros y escobas. Sino que tiene su origen en la cantidad de puentes que hay sobre los canales. En neerlandés, brug singifica puente. Y de ahí viene Brugge: “la Ciudad de los Puentes”.

A esta multitud de puentes y canales hay que sumarle sus pintorescas casitas e iglesias. Por no hablar de los molinos y de los jardines. Y todo junto hace de Brujas un lugar mágico en el que quedarse atrapado, soñando con cuentos de hadas…

Cómo llegar a Brujas desde Bruselas

♥ Tren: indudablemente, la mejor opción para ir de Bruselas a Brujas. Los trenes se pueden coger cada pocos minutos en cualquiera de las tres estaciones de Bruselas (Nord, Central o Midi). Y sirven, tanto los que van hacia Ostende, como los que van a Blankenberge. El trayecto dura poco más de una hora y el precio del billete es de unos 15€/trayecto. Es carísimo, si. Pero hay un truqui para ahorrar: viajar en fin de semana, cuando todos los billetes de ida y vuelta tienen un 50% de descuento. Podéis comprar los billetes y consultar los horarios aquí.

♥ Autobús: no es tan cómodo ni tan rápido, y la frecuencia es mucho menor que la del tren. Aun así, ir de Bruselas a Brujas en autobús es una buena opción para los bolsillos más ajustados. Los autobuses salen de la estación nord y tardan alrededor de dos horas. El precio está en torno a los 5-10€/trayecto. Flixbus es una de las empresas que opera el trayecto.

Qué ver en un día en Brujas

Sin duda alguna, Brujas da para más de un día. Sobre todo si se le quiere dedicar tiempo a sus museos y a pasear y pasear (algo de lo que no os cansaréis en esta maravilla de ciudad). Pero, para los que váis más justitos de tiempo, aquí os dejo las diez cosas que no os podéis perder si pasáis sólo un día en Brujas

1. Smedenpoort o Puerta de los Herreros

Nuestro recorrido empezó aquí. Entrando a la ciudad por esta puerta, construida en el siglo XIII y remodelada en el XIV. Éste fue el lugar por el que François Vander Straeten permitió la entrada de las tropas francesas en el siglo XVII. Y por ello, en la actualidad, hay una calavera de bronce en el lado izquierdo que recuerda a la ejecución de este traidor.

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2. Catedral de San Salvador

A pocos minutos de la Puerta de los Herreros se llega a la Catedral de San Salvador, más conocida simplemente como la Catedral de Brujas. Ésta es la iglesia más antigua de la ciudad. Y, aunque ha sufrido reformas y remodelaciones, es de los pocos edificios que ha sobrevivido casi intacto al paso del tiempo.

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Además de su valor histórico, esta iglesia también conserva multitud de obras de arte, como la majestuosa estatua de Dios Padre que corona la reja que separa el coro de la nave.

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La Catedral puede visitarse gratis de 10 a 13 y de 14 a 17:30. Pero podéis consultar el horario actualizado aquí.

3. Iglesia de Nuestra Señora de Brujas

Desde la Catedral, bajando por Heilige-Geeststraat se llega a la trasera de otra de las mayores iglesias de la ciudad. Se trata de la Iglesia de Nuestra Señora de Brujas (Onze-Lieve-Vrouwekerk, en neerlandés). Una parada obligatoria si pasáis un día en Brujas.

Para mi gusto, esta iglesia, construida en el siglo XII, es mucho más bonita que la Catedral. Y además conserva en su interior un tesoro artístico: la Madonna de Brujas. Una estatua de mármol blanco, obra de Miguel Ángel.

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El horario de visitas es de 9 a 17. La entrada a la iglesia es gratis, pero para visitar el museo hay que pagar 6€.

4. El Puente de San Bonifacio

Justo al lado de la Iglesia de Nuestra Señora de Brujas se encuentra este puente: el Puente de San Bonifacio. Aunque, sin duda, es uno de los puentes más bonitos y emblemáticos de la pequeña Brujas, también es uno de los más modernos. ¡Apenas tiene cien años de historia! Fue construido a principios del siglo XX.

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A pesar de su “junventud”, no podéis dejar de acercaros hasta él para contemplar cómo pasan los barquitos de turistas por debajo del puente y disfrutar un rato del encanto que tiene.

5. Muelle del Rosario

Desde el puente de San Bonifacio se puede ir caminando junto al canal para seguir contemplando las bonitas vistas.

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En apenas unos metros se llega al lugar más fotografiado de Brujas: el Muelle del Rosario (Rozenhoedkaai). Que, aunque todos lo hemos “visto” cien mil veces, es un lugar verdaderamente mágico cuando se está allí.

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Si vais a pasar más de un día en Brujas, no os lo podéis perder de noche. Cuando se encienden las luces y en el agua del canal se ven los reflejos dorados de los edificios de piedra.

6. Burg Place y Stadthuis

Tomando la Blinde Ezelstraat, enseguida se encuentra la Plaza Burg, una de las dos mayores plazas de la ciudad. Hoy en día, la plaza es el epicentro administrativo y religioso de Brujas, pero antaño fue una fortaleza amurallada. un día en Brujas

Uno de los edificios que destaca en la plaza es el del Ayuntamiento (o Stadthuis). Construido entre los siglos XIV y XV.

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Pero, para mí, el edificio más espectacular es el del Palacio de Justicia (Brugse Vrije). Esta imponente construcción llama la atención nada más entrar en la plaza por su fachada blanca repleta de pequeñas estatuas y elementos decorativos en dorado.

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7. Grote Markt y Torre Belfort

La Plaza Mayor (Grote Markt o Plaza del Mercado) se encuentra a escasos pasos de la Burg Place. Esta preciosa plaza ocupa una superficie de una hectárea. Y lo que más destaca son las casitas de colorines con sus tejados escalonados, tan característicos del BENELUX.

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Aunque, el rey de la plaza es el Campanario de la Torre Belfort, también conocido simplemente como el Campanario de Brujas. Una majestuosa torre que fue construida durante el medievo y cuenta con 83 metros de altura y un carrillón de 47 campanas.

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8. Choco-Story: el museo del chocolate

Si sólo pasáis un día en Brujas, los amantes del chocolate no os podéis perder este museo interactivo sobre el cacao y el chocolate. Se explica absolutamente todo sobre la historia del oro negro. Desde los mayas y los conquistadores españoles, hasta su producción y consumo hoy en día.

Al final del recorrido se visita la fábrica de bombones. Allí se puede ver en vivo y en directo cómo ese cacao llega a ser las delicias que nos llevamos a la boca.

Y, para acabar, ¡se prueba algún bombón!

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El museo abre todos los días de 10 a 17 (hasta las 18 en verano). Y, aunque ya os digo que a mí me encantó, es cierto que no es precisamente barato: cuesta 8€.

9. Los molinos de Kruisvest

Antiguamente había muchos molinos en la ciudad de Brujas, pero actualmente sólo quedan algunos en la zona de Kruisvest. De hecho, el molino Sint-Janshuis es el único que queda en su ubicación original. Y éste, junto con el de Koelewei, son los dos únicos que siguen moliendo grano.

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Lo cierto es que la zona del parque Kruisvest está un poco alejada del centro de la ciudad. Pero acercarse y ver estos gigantes aspados es una de las cosas que no podéis dejar de hacer en un día en brujas.

10. Kruispoort

Y, para acabar, ya que hemos llegado a Kruisvest para ver los molinos, una buena idea es acercarse hasta Kruispoort (La Puerta de la Santa Cruz).

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Esta puerta, al igual que la Puerta de los Herreros por la que empezamos el recorrido por Brujas, formaba parte de las antiguas murallas de la ciudad. Si bien, la puerta que vemos hoy en día no es la original. Aquella fue derruida (y reconstruida) hasta en tres ocasiones durante las distintas invasiones extranjeras.

Y con estas diez cosas yo creo que hay más que suficiente para disfrutar al máximo de un día en Brujas. Aunque, como ya os he dicho, da para mucho más. Así que, si tenéis más tiempo, no lo dudéis y acercaos hasta el museo Groeninge, la zona de Begijnhof o al Parque y el Lago Minnewater.

Y vosotros, ¿os animáis a conocer esta preciosidad de ciudad? ¿o ya habéis estado en Brujas?

 

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